La escritura, resulta ser  una adquisición tardía en cuanto a la evolución de la humanidad.  Primero se empezó representado con dibujos para más tarde derivar éstos en  pictogramas e ideogramas  que dieron paso a su vez,  a los signos caligráficos que conocemos en la actualidad. (De la imagen-hacia la letra “A” ) *1

Caligrafía Latina

Caligrafía Latina

Al igual que el progreso de la competencia escriturial dentro de la historia del ser humano surgió tras miles de años de evolución, en cuanto se trata del aprendizaje de la escritura en niño@s sucede algo similar (aunque por suerte), a menor escala. Como veremos a continuación, la adquisición de ésta habilidad  requiere de una maduración mínima en el individuo, tanto a nivel neurológico como personal para poder llevarla a cabo.

Factores que influyen en el dominio del gesto gráfico

La cultura/ambiente en la que el/la niño/a está inmerso, así como el tipo de estimulación que reciba en casa son algunos de los factores que influyen sin duda en este proceso evolutivo. Por ejemplo, si un/a niño/a tiene  contacto frecuente con el lenguaje escrito,  y además tienen la oportunidad de desarrollar adecuadamente su psicomotricidad fina, ese niño o niña tendrá mayor facilidad para una adecuada adquisición de la escritura.

Pero no debemos olvidar que el desarrollo neurológico es el que va a marcar los progresos en ésta competencia. Debemos conocer que el dominio del gesto gráfico no es posible si previamente no existe un buen desarrollo psicomotor, y especialmente en los movimientos finos.

Para lograr un aprendizaje de la escritura respetuoso con los ritmos naturales de los menores, es necesario  saber cómo evoluciona su psicomotricidad fina, ya que para que puedan comenzar a escribir  han de ser capaces de:

  • Percibir su mano como un todo.
  • Saber hacer una serie de movimientos de traslación y rotación.
  • Articular sus dedos de forma independiente.

Evolución de la psicomotricidad fina

De 0 a 12 meses

Durante su primer año de vida, se irá adquiriendo la destreza necesaria para poder abrir su mano y coger los objetos, usando para ello todos sus dedos en conjunto. El infante centra la atención en el objeto que está agarrando más que en cómo su mano ha realizado esa acción.

De 1 a 3 años

En esta etapa ya es más consciente de sus dedos como partes divisibles de su mano, y que puede mover de forma aislada. Puede apretar el teclado de un teléfono o pasar las hojas de los libros, y es capaz de sostener pequeños objetos utilizando el índice y el pulgar (gesto en pinza).

Es en esta etapa en la que aparecen los primeros garabatos, primero con movimientos rápidos e incontrolados y luego con gestos circulares simples y combinados.

De 3 a 5 años

Ya puede realizar movimientos más complejos con sus dedos, como atarse los cordones, usar las tijeras etc. A la hora de sostener un instrumento de dibujo, su nivel de motricidad le permite hacer trazos más precisos y controlar los movimientos de tal manera que inicia el camino y termina el trazo para representar lo que ha imaginado.

De 5 a 7 años

Se aprecia un claro avance respecto a la etapa anterior. La mayoría de niños/as consolidan su capacidad psicomotora y perfeccionan los movimientos que realizan con sus dedos y manos. Pueden cortar, pegar y trazar formas con criterio respecto lo que quieren conseguir. Alcanzan un control total sobre todas aquellas tareas rutinarias de su vida cotidiana, entre las cuales destaca un mayor control en la escritura.

Como vemos, el momento óptimo para iniciar la escritura se sitúa entorno a los 5 ó 6 años, pero al tratarse de movimientos muy precisos y concretos serán necesarios varios años de práctica para poder lograr un movimiento fluido y unas formas correctamente trazadas.

A partir de los 7 años

Esta es la fase más importante en lo que a escritura se refiere, ya que el niño comienza a controlar los movimientos específicos de las letras y entiende el lenguaje escrito como un medio de comunicación y de expresión personal.

Pero no será hasta los 8 años aproximadamente cuando alcanza un buen dominio de los movimientos a realizar con el útil de escritura y resultará vital entonces seleccionar un modelo de caligrafía que facilite este proceso.

Receta Educativa: Pretender que un niñ@ aprenda a escribir antes de la edad adecuada, según su propio desarrollo psicomotor y cognitivo no solo es desmotivador para el/la niñ@, sino contraproducente para su proceso natural de desarrollo, puesto que queremos llegar a una etapa que aun no se ha alcanzado. Será la observación de su desarrollo y el respeto hacia sus intereses y motivaciones lo que determinará que este proceso se inicie antes o después.

Te puede interesar:

Principios Pedagógicos de la Escritura (Letra del Buen Estudiante)

La a empezó su carrera en el mundo como cabeza de buey en el sistema de escritura egipcio…

*1 http://blog.lengua-e.com/2008/origen-de-la-a/

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *